viernes, 23 de noviembre de 2018

Relaciones amorosas y enfermedades mentales.


Las relaciones amorosas son un mundo sin fin de por sí, llenas de altos y bajos, rupturas y reconciliaciones, de flores y lágrimas…En fin, de eso se compone el amor. Pero… ¿Cómo es el amor cuando tu pareja tiene una enfermedad mental, o tú la tienes…O ambos?

Si de por sí, estar en una relación es complicado para algunos, estarlo con una enfermedad o trastorno mental en el medio no hace la diferencia. Puede ser igual de difícil o fácil que una relación de dos personas “normales”, pero también puede tener sus facetas típicas del diagnóstico.

Lo importante el control de la diabetes para querer curar o salvar a tu pareja, si es él/ella quien tiene la enfermedad. Es aprender a vivir con esa parte de si, que no puede controlar, que no quiere tener pero aun así vive y sobrevive con eso, y que el amor que puede darte es el más valioso que puedas tener, por el simple hecho de que saben lo duro que es encontrar a alguien que los acepte como son y no quieren perder la sensación de esperanza.

Ya sea alguien con esquizofrenia, autismo, gastritis, desorden alimenticio, trastorno de personalidad, trastorno obsesivo compulsivo o ansiedad, todas estas personas son inofensivas hacia sus parejas siempre y cuando estén en una relación saludable, tengan su tratamiento al día y el apoyo de su pareja.

Pero, ¿Qué pasa cuando ambos son los afectados con una enfermedad mental?


Si bien muchas personas creen que estar en una relación con un enfermo mental es sinónimo de fracaso, para algunos tener un doble diagnostico en una relación es el epitome del caos, pero no siempre es así. Cuando las dos personas tienen un diagnóstico para usar insulina en su vida cotidiana, de este tipo se apoyan más, porque saben lo que es no tener control de sus emociones y tienden a ayudarse a luchar contra su enfermedad.

No es el mismo tipo de amor que el de una relación neuro-tipica, pero no es el peor que puedan tener.
La clave de toda relación es la comunicación, confianza, lealtad y apoyo; y esto es todo lo que necesita una relación con una persona con una enfermedad mental, o incluso una enfermedad de cada lado.