lunes, 4 de marzo de 2019

Dietas Optimas Para Prevenir La Enfermedad Coronaria



En un trabajo publicado en la revista Journal of American Medical Association del 27 de Noviembre de 2002, firmado por miembros de los Departamentos de Nutrición y Epidemiología de la Universidad de Harvard, se presentan más evidencias a favor de unas dietas cuyos componentes ya vienen recomendándose ya que ofrecen (junto con un apropiado estilo de vida) una protección significativa contra el riesgo de desarrollar una ateroesclerosis de las arterias coronarias cardíacas.

En el artículo publicado por estrella digital en cuestión se han revisado 147 trabajos originales de investigación, con relevancia y con calidad, sobre aquellos factores más importantes de la dieta relacionados con la enfermedad coronaria: grasas, colesterol, ácidos grasos omega-3, ácidos grasos trans-, hidratos de carbono, glucosa en sangre, fibra contenida en la dieta, ácido fólico y alimentos específicos como, la carne de pollo, el pescado y las nueces.

Del análisis de estos trabajos del número telefónico de farmacia del ahorro, los autores deducen que existen fuertes evidencias que indican que, al menos, tres estrategias dietéticas son efectivas en la prevención de la enfermedad coronaria cardiaca:


  1. Sustituir en la dieta a los ácidos grasos saturados y a los ácidos grasos trans- (abundantes en la margarina, en la bollería industrial y en los alimentos muy fritos) por los ácidos grasos poliinsaturados. Mientras que los ácidos grasos saturados aumentan los valores en suero del colesterol total y del colesterol "malo" (LDL colesterol), los ácidos grasos poliinsaturados disminuyen ambos valores.
  2. Aumentar el consumo de ácidos grasos omega-3 que se encuentran especialmente en el pescado. Los ácidos grasos omega-3 reducen el riesgo de enfermedad coronaria mediante la prevención de las arritmias cardíacas, el descenso del nivel en suero de los triglicéridos, la disminución de la tendencia a la trombosis arterial y la mejoría de la función de la capa interna de las arterias o endotelio. El consumo de dos o más platos de pescado a la semana hace descender el riesgo de enfermedad coronaria en las mujeres en un 30%. Sustituir la carne roja por el pollo y el pescado reduce el riesgo de la enfermedad coronaria.
  3. Consumir una dieta rica en frutas, vegetales, nueces y cereales sin refinar como fuente de hidratos de carbono y como contrapartida, con escaso contenido en cereales refinados. Los cereales muy refinados contienen más almidón, pero menos fibra, mientras que los cereales no refinados, más ricos en fibra, cuando se consumen en mayor cantidad que los refinados, disminuyen el riesgo de enfermedad coronaria.


En conclusión, las dietas que contienen grasas poliinsaturadas como la forma principal de grasa alimentaria, cereales no refinados como la forma predominante de hidratos de carbono, una cantidad adecuada de ácidos grasos omega-3 y abundancia de frutas y verduras, pueden ofrecer una protección significativa contra la enfermedad coronaria.

Estas dietas, asociadas a una actividad física regular, la supresión del tabaco y el mantenimiento de un peso corporal apropiado, pueden prevenir la mayoría de las enfermedades cardiovasculares en el mundo occidental.